viernes, 18 de mayo de 2012

En defensa de la Educación Pública


Principios 

La Educación Pública es un derecho constitucional y Patrimonio Nacional irrenunciable 

Como exalumnas y exalumnos de la Educación Pública, la defendemos como un patrimonio nacional irrenunciable, construido con el enorme esfuerzo y dedicación de las generaciones anteriores que entendieron que la educación pública no es la de unos pocos, sino el espejo de toda una sociedad. Reivindicamos el decisivo papel que la Educación Pública ha tenido en la construcción de la España que disfrutamos hoy: democrática, plural y moderna. Personas crecidas y formadas en los colegios, institutos y universidades públicos desplegamos hoy nuestra actividad profesional en los más diversos ámbitos -científico, económico, cultural, social- tanto dentro como fuera de España. No olvidamos de dónde venimos. 

La Educación Pública es factor de cohesión social, favorece la igualdad de oportunidades e integra la diversidad

Como alumnas y alumnos de la Educación Pública reivindicamos un espacio común en el que con independencia de nuestra procedencia cultural y geográfica, nuestras creencias, etc. podamos tener las mismas condiciones de acceso al saber, al aprendizaje científico, cultural y artístico, y en el que podamos educarnos como ciudadanos de un mundo plural y mestizo como ha de ser inevitablemente el nuestro del que seremos, también, responsables. 

La Educción Pública es calidad. No aceptamos que se deteriore, sino que se trabaje para mejorarla desde todos los estamentos

Como madres y padres reclamamos para nuestras hijas e hijos centros educativos públicos de calidad, en los que todos puedan ser escolarizados en las mejores condiciones cualquiera que sea su punto de partida, donde el más vulnerable de nuestros hijos reciba el mismo apoyo y la misma dedicación que aquel a quien el azar haya proporcionado mayores ventajas. 

La Educación Pública no es un negocio 

Como maestras y maestros, como profesorado de las diferentes etapas del sistema educativo, defendemos la Educación Pública como un derecho fundamental del ser humano. Ella es la garantía de una sociedad libre, igualitaria y cohesionada, y no podemos consentir que criterios de rentabilidad económica o adoctrinamiento de cualquier signo amenacen estos pilares esenciales de la vida en democracia. 


Estudiantes de ayer y hoy, profesorado, familias y ciudadanía en general elevamos nuestra voz en defensa de la Educación Pública. Y llamamos a nuestros conciudadanos a salir también en su defensa, en primera persona, orgullosos de la formación académica y humana que hemos recibido en las aulas de sus colegios, institutos y universidades.

lunes, 14 de mayo de 2012

Mirar al Sahel

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Mientras tantas cosas pasan a nuestro alrededor, no tan lejos, casi al lado, no nos olvidemos que la vida se sigue peleando en el Sahel.

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jueves, 10 de mayo de 2012

Sueños de lobo!


No podía evitarlo, miraba el televisor casi con ansiedad. A través de su ventana, Félix Rodríguez de la Fuente me acercaba a unos mundos nuevos y deseados. Lo que no podía entender me lo explicaba mi padre, tan atento como yo. Luego, imaginaba que yo iba a Venezuela, al Amazonas o a los Montes de Toledo, y era yo él que ayudaba a Félix a coger el material del helicóptero, anillaba pajarillos o dibujaba a la jineta.

Un par de veces, cuando vivíamos en Cazorla, pude verlo en persona. Venía a menudo a la sierra a grabar imágenes para su serie. Yo tendría ocho o nueve años, pero era plenamente consciente de quien era él y lo que representaba. En la plaza del Huevo, los niños jugábamos y corríamos alrededor de donde él se encontrara.

Charlaba con unos y con otros, que se acercaban a contarle historias de la sierra, a invitarlo o saludarlo. Uno de aquellos días pude oírlo hablar con alguien. 

Si, - dijo - los hemos traído, vamos a grabar con los lobos.

Aquella noche soñé que yo era un lobo.



En mi sueño soy un joven lobo, me alejo de la manada y deambulo por el llano. Busco mi sitio, mi espacio, mi pareja y mis hijos. Me asiento en mi terreno, lo marco y lo cuido. Me peleo con la vida, y ella me mantiene vivo. A lo lejos veo a mi loba. A su lado, los lobeznos juguetean. Descanso tranquilo. Y, en mi sueño, cuando duermo, creo que ya no soy un lobo.

De nuevo vuelvo a ser un niño.