martes, 30 de noviembre de 2010

Tertulia de clientas: Diario de una mamá moderna por Pepa Sanz

Voy a ponerme a régimen. Yo no estoy gorda, es que retengo líquidos.

Voy por la calle con mi autoestima en un nivel. No digamos alto, aceptable. Voy pensando: "no estoy tan mal para la edad que tengo y además he "parío" dos veces". Que esto me lo digo yo mucho para justificarme. Y me encuentro con otras que han “parío”, incluso más veces y están canijas. Con lo que adiós autoestima y justificaciones ¡Qué remedio! A dieta.

Pero sigo andando y, por casualidad, me fijo en que hay otras que ni han ¨parío¨ y están peor que yo. Con lo cual, mi autoestima fluctúa cada día más que si cotizara en bolsa.


Al final siempre me digo ¿qué culpa tengo yo de retener líquidos?

jueves, 25 de noviembre de 2010

Historias de Lobos: El lobo en Sierra Morena. Pasado y presente

Esta semana se celebra el Congreso Nacional de Medio Ambiente.


Mi amigo Juanjo y yo hemos presentado una Comunicación Técnica sobre el Lobo en Sierra Morena. Consiste en la realización de un análisis de la conectividad de las Poblaciones de Lobo (Canis lupus signatus) en Sierra Morena para su aplicación como instrumento de planificación y gestión del territorio y facilitar así el diseño de corredores ecológicos para esta especie en el Parque Natural Sierra de Hornachuelos (Córdoba).

Ese trabajo es un resumen de un Proyecto un poco más ambicioso que nos permitió conocer con mayor profundidad la realidad actual de las poblaciones de Lobos en nuestro país y más concretamente en el área de Sierra Morena.

Hace unos meses, gracias al Ateneo Popular de Almodóvar del Río, pudimos publicar en su Revista Cultural un artículo con el que pretendíamos dar a conocer esta realidad y que reproducimos a continuación.


El lobo en Sierra Morena. Pasado y presente 


La humanización del territorio, la aparición de la ganadería y la competencia por la caza han situado al lobo como enemigo de los seres humanos.

En el pasado, el lobo siempre estuvo presente en Andalucía. Y la relación con el hombre tuvo distintas formas de presentarse. Ha sido símbolo de lealtad y fiereza y objeto de temor y perdición.

La presencia del lobo ha dejado, incluso en el territorio, grabado su nombre. Quedan todavía nombres de lugares como Casa de Villalobillos o Cruz del Lobo (Almodóvar), El Lobatón o Rodadero de los Lobos (Córdoba), Casa del Bicho o Collado de los Lobos (VIllaviciosa de Córdoba), Cerro de la Loba o Arroyo de los Lobos (Hornachuelos).

En Andalucía el lobo que encontramos es Canis lupus signatus, el lobo pardo, al igual que en el resto de la península.

Lobo Ibérico (c. a. ASM, 2010)

En las tierras hoy deforestadas del Valle del Guadalquivir la abundancia de lobos llegó a ser en tiempos históricos mayúscula. El conflicto con el hombre también.

En localidades como Carmona, Écija o Villafranca de Córdoba durante el siglo XVI se pagaban 3 reales por lobo adulto y uno y medio por lobezno. Las Ordenanzas de Carmona prescribían ya desde la Edad Media la obligación por parte de garañones, yeguarizos y potreros de llevar permanentemente dos mastines en el hato para defender a los animales de los lobos. A mediados del siglo XIX el cánido criaba incluso en el entorno de la capital hispalense. En los años 50 del siglo pasado llegaba a pagarse hasta 500 pesetas por lobo capturado.


Libramiento de fondos del Ayuntamiento de Posadas para el pago de un premio por haber dado muerte a un lobo en 1951 (Foto de Joaquín Casado, Cronista Oficial de Posadas) (Documento depositado en el Archivo Municipal de Posadas)

Lo registros y archivos existentes, y la enorme estadística generada en relación con la persecución del lobo nos permite ir conociendo su presencia histórica en distintos puntos del territorio y como ha ido evolucionando la extinción de esta especie a lo largo y ancho de nuestra geografía a través de las ausencia en esos mismos documentos.

Desde Doñana, pasando por el Valle del Guadalquivir, las Sierras Béticas, Almería, Sierras Cazorla o de Baza, Cádiz o Córdoba, podemos ir viendo como poco a poco la persecución que el hombre ejerce sobre el lobo va consiguiendo el objetivo de su extinción. 

Evolución de las distribución del Lobo en Andalucía (Gutiérrez Alba, 2005)

La caza, el veneno, la legislación, las juntas provinciales de extinción, las recompensas, la disminución del ganado, etc., han arrinconado poco a poco a este animal hasta su último reducto en Sierra Morena.


Cepo lobero de la Colección de José Martín López (Gutiérrez Alba, 2005)
Sierra Morena es un área singular. Grandes extensiones de terreno con reducida presencia de núcleos de población, así como ausencia de grandes carreteras y otras infraestructuras viarias. 

En apariencia un amplio espacio de virgen y espeso matorral y bosque mediterráneo, donde los ungulados alcanzan grandes densidades. No obstante, este territorio no es completamente natural ya que se trata de un terreno completamente modificado para garantizar el éxito de las poblaciones de caza mayor, con un manejo del ecosistema y la vegetación que trata de favorecer la mayor productividad posible, en un régimen similar al de la ganadería extensiva.


Las razones por las que todavía pueden encontrarse especies emblemáticas como el lince, el lobo o el águila imperial en este territorio están muy relacionadas con la propia evolución del mismo. La situación del lobo en Sierra Morena es un caso muy particular dentro de la geografía española, junto al de Extremadura. En las fincas de caza mayor la disponibilidad de recursos tróficos y la capacidad de protección del medio son excelentes.

Desde mediados de los 60 la sierra ha sufrido un importante despoblamiento. Apenas viven personas en las fincas, por lo que la presencia humana se ha reducido drásticamente. Además, la tranquilidad de la zona no sólo viene manifestada por la inaccesibilidad propia del terreno, por el tipo de explotación, por el hermetismo de las fincas o por la baja densidad humana; también hay que hacer mención a la escasa red de carreteras asfaltadas en la zona.

Aunque las características del hábitat parecen ventajosas, las poblaciones de Lobo en nuestra tierra tiene aún problemas de conservación que está asociado básicamente a la persecución directa del hombre.

A pesar de que los conflictos ganaderos se han reducido, bien por la reducción de la cabaña ganadera, bien por la mayor vigilancia del ganado para evitar las lobadas, o bien por el papel que están jugando las indemnizaciones económicas aportadas por la administración ambiental, aun existen una arraigada animadversión hacia el lobo.

Además, en la actualidad existen otros peligros para el lobo en Andalucía, como son el desarrollo turístico no planificado, deficiente vigilancia preventiva, reducido número de fincas con gestión públicas.

Lobo Ibérico (c. a. ASM, 2010)
La ausencia de estudios científicos sobre el estado de las poblaciones es otro elemento más que pueda estar afectando a estas poblaciones. Es posible que algunos factores biológicos puedan estar influyendo ya sobre la pequeña población, debido al bajo número de individuos, la fragmentación de las poblaciones, posibles enfermedades. Además el núcleo de Sierra Morena parece estar aislado de los otros núcleos de lobos ibéricos con la consiguiente problemática asociada.

En este sentido, empieza a jugar un papel importante la existencia de perros asilvestrados y abandonados en la sierra, bien por la ocupación del territorio del lobo y la consecuente competencia por lo recursos con éste, teniendo en cuenta, además, que sus ataques no son indemnizados, por lo que siempre se tiende a intentar culpar al lobo, dificultando la propia gestión del conflicto.

Asimismo, existe también la posibilidad de hibridación de los lobos con los perros errantes o asilvestrados, sobre todo cuando aquellos están en densidades muy bajas.

En Andalucía actualmente existen de dos núcleos donde podría estar presente la especie:
  • Núcleo de Sierra Morena Oriental, es el que reune más citas de presencia de lobo; localizado desde el Parque Natural de Cardeña y Montoro, hasta el Parque Natural de Despeñaperros y su entorno.
  • Núcleo de la Sierra Morena Occidental de Córdoba. Localizado en el Parque Natural de Hornachuelos y su entorno llegando a penetrar por el Oeste en la parte más oriental del Parque Natural de Sierra Norte de Sevilla y por el este por el término de Villaviciosa de Córdoba, hasta el mismo término de la capital cordobesa. 


La presencia del lobo en los ecosistemas a los que pertenece se ha demostrado claramente necesaria para el mantenimiento del equilibrio de estos, constituyendo lo que se conoce como una especie clave, cuya desaparición puede acarrear muy serios desequilibrios a su entorno (en la vegetación, en las densidades de herbívoros o en las densidades de predadores menores carnívoros).

La continuidad del Lobo en nuestra tierra está muy ligada al conocimiento que tengamos de sus poblaciones y a la adecuada gestión del conflicto que su presencia genera, armonizando los intereses ganaderos, cinegéticos y de conservación con el fin de garantizar el futuro y la presencia de sus poblaciones.


martes, 23 de noviembre de 2010

Tertulia de clientas: Diario de una mamá moderna por Pepa Sanz

¡Debo de ser más tonta que nadie! Me explico. Mis hijos van a los cumpleaños de sus amigos y les ponen de merienda una bandejita de bocadillos. Cuando se acaban, no sacan otra. Yo, en cambio, gasto cinco paquetes de pan de molde y hay veces que vienen cortos.

Les sacan dos botellas de refresco, uno de naranja y otro de cola, y un tetra-brik de zumo. Yo tengo que pedirle un bidón enorme a mi cuñado y llenarlo de hielo porque no me cabe la bebida en el frigorífico.

¿Y la tarta? Una tartita casera, para que no repitan. Yo la compro de 50 raciones. Si la hago yo, de dimensiones industriales.... Claro a mis hijos los invitan un lunes a las cuatro y media de la tarde, que para las seis está el cumple acabado. Yo, un sábado. Que vienen niños, primos, cuñados, padres, hermanos, suegros y acabamos a las mil.

Y todos los años digo lo mismo: ¡la próxima vez, yo como las demás! Pero se ve que, además de tonta, tengo mala memoria...... ¡qué le vamos ha hacer!

sábado, 20 de noviembre de 2010

La trastienda: El hermano de mi madre

El hermano de mi madre es mi Tío Jose (sin tilde, si). Él sabe que para mí es mucho más que mi tío y yo sé que para él soy mucho más que su sobrino.


Hace unos días, su mujer, mi tía Mariri, junto con su hermana Rosa Mari, compinchadas con mis primos, le hicieron un magnífico regalo. Un libro que recoge las fotografías que cuentan la historia de nuestra familia. Un libro en el que se mezclan las imágenes de los nuestros con las poesías de Machado y Hernández. Una hermosura, hecha con mucho amor y mucha pasión.


Mi tía me pidió que escribiera unas palabras para incluirlas en el libro a modo de  introducción a esta historia, la de una familia marcada por la ausencia del padre, el alfarero, y el tremendo esfuerzo de una madre por evitarla. Estas son:

“El alfarero elige bien la pella. La sostiene al aire. La cantidad justa. La pone en el torno y comienza a moldearla, tal y como le enseñaron. Aprieta el barro, lo centra. Se moja las manos y retira el sobrante. Con el gesto repetido tanto tiempo, golpea con los pies la rueda haciendo girar el torno. Le imprime la velocidad deseada en cada momento para ayudar a las manos a elevar y darle forma a la pieza. Va formando un tubo hueco, más ancho en la parte de abajo. Lo alisa. Elimina rugosidades. Pasa las manos comprobando el resultado. De nuevo se limpia las manos. Frena poco a poco la rueda y con la guita separa el tubo del torno.

Ahora divide el tubo en dos partes casi simétricas. Son dos tejas. Distintas pero iguales. No estará para cocerlas. ¡Esa será su pena! Pero sabe que serán cocidas al amor de un fuego que lo mantendrá vivo y les dará la vida. ¡Esa será su ilusión! El principio del tejado que le dará cobijo en la distancia y en el tiempo. La cubierta que siempre preservará su vida y su recuerdo.

Y empieza a crecer ya el tejado. A las dos tejas terminadas se le unen otras. Y otras más. Y más que vienen de camino. Todavía queda barro y sigue prendido el fuego.

¡Qué mayor orgullo que encontrase bajo este buen tejado donde perdura la memoria y sigue viva la pasión!”

Cuando pase el tiempo me gustaría tener un libro como ese. Con las fotografías de las gentes que marcaron mi vida y con las palabras de los poetas que llenaron mi alma. Allí seguro que estará la siguiente foto, de las pocas que tengo con mi tío (la mayoría de las veces uno de los dos somos el que hace la foto) y con mi primo Jose (también sin tilde, si,  también), junto a uno de sus inéditos poemas, para seguir haciéndome feliz por tenerlo siempre a mi lado.



miércoles, 17 de noviembre de 2010

Cuentos de Tenderos: La calle Gaitán


Ya no es posible obtener una imagen así de la Calle Gaitán de Posadas. La calle que lleva el apellido de los dos hermanos, Joaquín y Pelagio, que dejaron un fondo económico para sostener un colegio de niñas, un total de 110 chiquillas escolarizadas por el año 1843, según dice Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar.

Pero miremos la foto con tranquilidad. A la izquierda, en primer plano todavía está la placa de la Fonda del Toro. Al fondo, el Paseo y la Ermita de Jesús. Al final de la hilera de casas, a la derecha, todavía cuelga el letrero del Bar Mezquita.

Está atardeciendo. La sombra avanza hacia el este. Una mujer arregla la puerta de la casa. Barre y riega las losas, preparando el lugar para sacar las sillas a la calle y ver pasear a la gente al fresco de la noche.

Otra mujer, en la acera opuesta, avanza cargada con las compras del día.

No hay un sólo coche, ni siquiera el rastro de su paso. Casas que ya no están en pie. Detrás, por encima de los tejados, las palmeras del paseo.

La foto la hizo mi padre, seguramente a principios de los ochenta, justo desde la puerta donde estuvo un tiempo el Registro de la Propiedad. En frente de la casa de mi abuela. La casa donde nací. En el número 62. El lugar donde hubo otra tiendecita, como la nuestra, la que aparece a partir de hoy como fondo de este blog.

Salud Ojeda despachado en su tienda de ultramarinos de la calle Gaitán. Su sobrina Saluíta. Dos niños esperando en el mostrador. Las alpargatas al fondo, los cordones, las velas, el dispensador de aceite. La verdura en los expositores. El peso. Cada elemento con su propia historia. Seguro que encuentras alguno que te conduzca a lo más profundo de tu memoria. Alguno que, como en mi caso, explique tu propia historia.