viernes, 23 de diciembre de 2011

ARCHIVOS Y MEMORIA HISTORICA: VICENTE MUDARRA CAÑETE, por Ana Borrego Morales, Manuel Carmona Jiménez y Antonino Sanz Matencio


El presente artículo ha sido escrito para su inclusión en la Revista Cultural de 2011 del Ateneo Popular de Almodóvar del Río, institución a la que agradecemos su publicación.


La playa de Berria, en Santoña (Cantabría), comparte su hermosa  estampa con uno de los paisajes más tristes que uno se pueda imaginar. Dos montes la custodian, el macizo del Buciero al este y el Brusco, al oeste, a los pies se encuentra una de las cárceles más  famosas de nuestro país, donde muchos andaluces penaron sus condenas durante la dictadura franquista: El Dueso.

Justo al lado, entre el penal y la playa, se sitúa un pequeño cementerio, donde, entre otros, descansan los restos de aquellos que tuvieron la desgracia de morir en el interior de la prisión. Allí se encuentran también los del que fuera primer Alcalde socialista de Almodóvar del Río durante la II República, Vicente Mudarra Cañete.

Vicente Mudarra Cañete nació en Almodóvar del Río el 27 de Octubre de 1893, su padre, Francisco, era de Frailes (Jaén) y su madre, Amparo, de Almodóvar del Río. Jornalero campesino y albañil, Vicente Mudarra fué un autodidacta como tantos otros de su generación y desde muy temprano comprometió ese mayor saber con la defensa de los que eran de su misma condición.

La tradicional figura del “hombre bueno”, presente en el derecho laboral español y referida a aquel que puede asistir a los trabajadores en los procedimientos de conciliación, sin necesidad de ser letrado ni profesional del derecho, por su conocimiento de las relaciones laborales y su capacidad para negociar y velar por los derechos de los trabajadores, encaja perfectamente en la descripción que hacen de él quienes conocieron a Vicente Mudarra.

Un hombre bueno al que acudían gentes de clase humilde a pedir consejo y ayuda sobre cuestiones controvertidas, tratos, compraventas, cálculos relacionados con las faenas agrícolas, ajuste de salarios, medida de parcelas o incluso en los replanteos de pequeñas obras y reformas.

Se le recuerda también siempre al lado de las movilizaciones obreras, rodeado siempre de trabajadores en los momentos más difíciles. Con carácter general Vicente era un referente de la clase trabajadora, respetado y considerado por todos, lo que hoy llamaríamos un interlocutor válido.

Siendo muy joven intervino en la creación de la Federación del Trabajo de Obreros Agricultores, conocido popularmente como el “Centro Obrero”, fundado en Almodóvar del Río en Junio de 1918, y que luego tendría un importante protagonismo en el movimiento huelguista de los siguientes años y que tuvo representación en el Congreso de Castro del Río de ese mismo año y más tarde en otros congresos y asambleas celebrados tanto en Andalucía como otros de carácter nacional.

El 10 de febrero de 1921, Vicente aparece también entre los representantes de la Federación del Trabajo cuando se adquiere la Casa del Pueblo en la entonces calle El Toril núm.16, luego incautada por el régimen franquista y mas tarde convertida en Plaza de Abastos.

En Septiembre de 1925, mientras España vive la Dictadura de Primo de Rivera y el fin de la guerra de Marruecos, Vicente Mudarra aparece ya como concejal en el Ayuntamiento de Almodóvar del Río, cargo que mantiene en la nueva Corporación de Julio de 1927 hasta febrero de 1930.

El 16 de Abril de 1931 con la proclamación de la 2ª Republica reaparece otra vez Vicente como concejal y el 5 de Junio de ese mismo año ya figura como 2º Teniente de Alcalde. La dimisión en bloque de la mayor parte de aquella Corporación a partir de agosto le sitúan durante unos cuantos días como Alcalde en su condición de Presidente de la Comisión Especial Gestora nombrada el 1 de Septiembre de 1931.

Entre Septiembre de 1933 y Abril del 1934 vuelve a ser Concejal y finalmente el 9 de Marzo de 1936, tras el triunfo del Frente Popular, regresa como 2º Teniente de Alcalde a la última Corporación republicana presidida por Manuel Alba Blanes, ejerciendo como Presidente de la Comisión Municipal de Obras Públicas.

Ni que decir tiene, que ninguno de estos cargos y su continúa dedicación estaban remunerados y que había de compaginar su entrega a los asuntos públicos con la necesidad de mantener a una familia numerosa (seis hijos) junto a otra de las heroicas protagonistas de nuestra mas reciente historia local, su mujer y compañera Antonia Caballero, “La Palita”.

De su gestión política solo conocemos algunas pinceladas referidas al último período como Teniente de Alcalde, ya que, a pesar de los reiterados intentos y peticiones de acceso a los libros de actas municipales, que forman parte de nuestro Patrimonio Documental y de libre acceso según la normativa vigente, formulados durante los últimos años a la actual Alcaldesa, se nos sigue –incomprensiblemente- impidiendo la consulta y estudio de los mismos.

A pesar de esto, podemos citar que la ejemplar gestión, que se realizó ante el Obispado de Córdoba para la cesión de la Ermita y su rehabilitación como colegio, fue propuesta y gestionada personalmente, en nombre de aquella Corporación, por Vicente Mudarra y por el también concejal entonces Antonio Luna Cruz pidiendo expresamente que –la petición a formular al Obispado- debía “…hacer constar de forma clara y concisa en cuantos trámites se hagan, que no hacemos persecución religiosa, toda vez que en esta ermita no se celebra culto alguno desde tiempo inmemorial, encontrándose… en completo abandono. Aconsejamos tanto a la Corporación como al Sr.Secretario que esta resolución se lleve a efecto sin precipitación, que sería mal interpretada, pero con tenacidad inquebrantable hasta su total desenvolvimiento…” (Escrito firmado el 6/04/1936 por Vicente Mudarra Cañete y Antonio Luna Cruz).

El Obispado de Córdoba, en escrito de fecha 29/04/1936, “…en atención a las razones que se exponen en la instancia…/…y movidos del mejor deseo de contribuir por su parte a cuanto redunde en bien de esta villa, accede de buen grado a lo que se solicita y cede a este Ayuntamiento la propiedad de dicho inmueble para los usos y fines que desea. …”. Consta además el agradecimiento unánime de la Corporación a los dos concejales encargados de realizar esta gestión.

Volvemos a tener referencia de la intervención de Vicente Mudarra en la Comisión Especial encargada de conseguir locales destinados a escuelas públicas, concretada en el alquiler de sendas casas destinadas a tal fin, una de ellas en la calle Antonio Espín y otra en la calle Fernando de los Rios, hoy Federico García Lorca.

La sublevación militar y las incomprensibles paradojas de la vida y de la guerra llevaron a Vicente Mudarra de forma vertiginosa a pasar de estar gestionando la apertura de un colegio público a estar preso en ese mismo lugar, la ermita.

De la ermita a la cárcel de Córdoba y de allí al penal del Dueso en Santoña, Vicente Mudarra tenía poderosas razones y convicciones ideológicas suficientes como para ser capaz de seguir manteniendo con toda dignidad su reclusión y como para que alguien pudiera intentar hacerle creer a su viuda, con seis hijos, que –como recoge el parte médico de defunción- se había caído o se había tirado desde un tercer piso. 

Tan solo 23 días después de la finalización del conflicto bélico, Vicente Mudarra, proveniente de la zona republicana, se presentó en la comandancia de Almodóvar del Río, donde se le tomó declaración y quedó en prisión preventiva en la cárcel municipal acusado, por los informes recavados, de “inmensas tropelías durante la dominación roja”.

En el Archivo Histórico Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, donde se conservan los procedimientos instruidos por la Justicia Militar franquista en la provincia de Córdoba, compuesto por los Expedientes, Diligencias Previas, Causas, Sumarios y Sumarísimos de Urgencia relacionados con el aparato represor del régimen, encontramos el expediente abierto a Vicente Mudarra.

A partir de aquí aparecen los informes preceptivos de las “fuerzas vivas” del pueblo: Alcalde, Sacerdote, Jefe de la Falange y comandante de puesto. Todos presentan una curiosa coincidencia en su redacción y en los cargos que le imputan al penado: extremista peligroso, Concejal del Frente Popular, miembro del Comité de Defensa de la República, etc.

El 10 de mayo de 1939, Vicente comparece ante el Juez y declara que ha sido miembro de UGT y de la CNT, que no participó en la huelga (movimiento revolucionario) de octubre de 1934, que al inicio del conflicto era 2º teniente de Alcalde, negando las acusaciones que le hacen y pone como ejemplo que liberó, con ayuda de otros, al cura párroco y a otros ciudadanos que estaban detenidos en el Ayuntamiento.

Una vez instruido el expediente, exclusivamente con testigos contrarios al penado, en la Audiencia Pública el fiscal solicitó la pena de muerte para el encartado, el cual seguía negando cada una de las acusaciones realizadas. Finalmente, el 23 de Septiembre de 1939, Vicente Mudarra fue condenado por un delito de adhesión a la rebelión a prisión militar perpetua, que le sería conmutada mas tarde a 20 años y un día de reclusión mayor.

Hay que resaltar en este punto que, al igual que en otros casos, que las distintas acusaciones que se imputan en la instrucción de este expediente a la figura y actuación de Vicente Mudarra ni siquiera constan en los expedientes de Almodóvar del Río existentes en el Archivo Histórico Nacional en relación con la denominada Causa General.

Esta Causa General fue un proceso elaborado por la Fiscalía General del Estado, encargado por Franco mediante decreto de 26 de abril del 1940, con el objetivo de “dar a conocer los hechos delictivos cometidos en todo el territorio nacional durante la dominación roja”. Para elaboración de la misma se formó un sumario en cada provincia y cada municipio bajo la dirección de los respectivos fiscales provinciales. El proceso fue empleado tanto como instrumento para la represión de un gran número de opositores, como para fines propagandísticos, justificación de las represalias ejercidas, legitimación del régimen y de la sublevación en contra del Gobierno de la República.

En la pieza correspondiente a Almodóvar del Río, en la relación de hechos punibles, víctimas y autores o sospechosos, firmado por el Alcalde con fecha 17 de Diciembre de 1940, a pesar de ser elaborado por las mismas instituciones y con las mismas informaciones e informadores que el Sumario contra Vicente Mudarra encontrado en el Archivo Militar, no consta su nombre ni como autor, ni inductor, ni sospechoso, en ninguno de los casos.

En conclusión, nos hayamos frente a dos causas judiciales instruidas por las mismas instituciones y que llevan a resultados contradictorios, en los que en una de ellas se condena a un ciudadano por unos hechos que no le son imputados en la otra.

Vicente Mudarra ingresó el 28 de octubre de 1940, como ya hemos mencionado, en la Colonia Penitenciaria de El Dueso procedente de la tristemente recordada Prisión Habilitada de Córdoba.

En el Expediente Penal de Vicente Mudarra (conservado en el Archivo del Ministerio del Interior-Instituciones Penitenciarias) puede seguirse el periplo vital a lo largo de su condena, entre los que encontramos los testimonios de sentencia, las liquidaciones periódicas de condena, las certificaciones de situación penitenciaria para la obtención de subsidios por parte de la familia, etc.

El 30 de Junio de 1943 Vicente pasa a la Prisión de Torrelavega donde ingresará en el batallón disciplinario que construirá en Ganzo, la fá­brica más grande de celulosa de España (SNIACE).

En noviembre de 1943 regresa a El Dueso, donde a finales de año será propuesto para la obtención de la libertad condicional.

Esta no llegará. El 6 de Enero de 1944, por circunstancias no aclaradas, Vicente cae desde un tercer piso, muriendo a las pocas horas como consecuencia de las lesiones sufridas.

Poco se supo más de las circunstancias que rodearon la muerte de Vicente Mudarra, ni siquiera del lugar en que fueron depositados sus restos mortales.

Entre sus pertenencias personales en la cárcel, Vicente tiene libros de problemas con los que enseñar a otros presos, plumilla, palilleros y tintero, una regla de madera y un diario personal, donde relataría el devenir de su odisea, tan próxima a terminar, que es impensable que se tirara por una ventana.

Hay que abstraerse hasta imaginar un horrible régimen de terror, tortura y aniquilación del disidente ideológico para entender el único crimen que si cometió Vicente Mudarra: creer en los de su clase y en la necesidad de saciar sus ansias de justicia, cultura y de superación de sus miserables condiciones de vida.

A la “Palita” no le contaron nada. La dejaron, sin más explicaciones, viuda y sin rechistar, ni siquiera supo el lugar donde quedaron sus restos y solo 66 años después, su única hija viva y sus nietos han podido saberlo.

Vicente Mudarra murió de “ley de fugas” –como tantos- porque era un hombre bueno cuya dignidad resultaba tan insoportable a sus verdugos como la del gitanillo del “puente de los ríos” que nos contaba, en su poema del cante hondo, Federico García Lorca.

En Agosto de 2010 hicimos un viaje a la memoria. Visitamos la hermosa playa de Berria y homenajeamos a algunos de los que pasaron por el Penal de El Dueso.

Llevábamos con nosotros la ilusión y la esperanza de otros que no pudieron estar físicamente en ese lugar y ese momento, entre otros la de los familiares de Vicente Mudarra.

Contactamos con los servicios municipales que gestionan el cementerio y comprobamos que los cadáveres de los presos que no habían podido ser reclamados por las familias eran enterrados en fosas comunes en el cementerio.

El funcionario nos indicó el lugar donde todavía hay restos y no se han construido nuevos nichos encima.

Allí quedaron los restos mortales de cientos de presos, entre ellos los de Vicente Mudarra Cañete.

No hay placas. No hay lápidas. Nosotros dejamos allí unas flores y, para siempre, nuestro recuerdo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

EL ACERTIJO DEL NIÑO PIJO, por Luca Ripiolo

Dice una copla popular:

“…El Señor Don Juan de Robres
con caridad sin igual
hizo primero a los pobres
y después este hospital. …“

Adivina el acertijo:
¿quién es ese niño pijo,
siempre a lomos de un corcel
-mucho más noble que él-
y con latigo en la mano?
(ca….)

¿quién ese señoritingo,
que se quedo en bachiller
y le ha tocado en el bingo
el titulo de “hijo de”
y, con él, “toa” su riqueza?
(el hijo de la ….)

¿ha visto decencia alguna
quien añora el espadazo
para ganar tierra y cuna
-sin doblar el espinazo-
en cruzada y santa guerra?
(el conde de salva…)

Yo me lo conozco y es
uno que ni cobra el PER,
ni hace encaje de bolillos
“pa” llegar a fin de mes.
No sabe de sofocones.
Vive de las subvenciones
que le llueven de Bruselas
Come gloria y “vaga”  ¡ tela ¡.

Da la razón a Duràn
-Lleida- con su bombardeo,
tan cobarde y maniqueo,
que nos pinta a “tos” igual:
“…romerías, feria y jarana
Arza y viva la alegría…
y en el bar “toa” la mañana…”
(-en lugar de Andalucía,
¿no estaría pensando en él,
en su madre o en su hermana?-).

Para probar su nobleza
yo no sé lo que daría…
por verlo con la duquesa
a las doce el medio día…
en un tajo remolacha…
-un día, “na” más, solo uno-
se le quitan “toas las gachas”
y se le bajan “tos” los humos.

De qué y de dónde nobleza?
Si han juntado su riqueza
siglo a siglo y  luna a luna
robando con las dos manos
-como otras tantas fortunas-
explotando y humillando
miles de seres humanos.

Por eso salgo a la arena
y lo digo donde suena:
¿revocación?  ¡ por supuesto ¡
Que no pase un solo día…
Que no se merecen estos
ser hija y nietos  predilectos
de mi tierra ¡Andalucía¡.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Antonino va y viene

El pasado viernes estuvimos en Rayuela para asistir a la presentación de una colección de cuentos cuyo protagonista lleva nuestro nombre.

Con textos de Juan Arjona e ilustraciones de Lluïsot, la editorial "a buen paso" ha realizado las dos primeras entregas de las aventuras de este intrépido personaje y su amigo oso.

El autor tuvo la amabilidad de dedicarnos los ejemplares y sorprenderse de tener dos admiradores con el mismo nombre que el protagonista de su obra. Nos deseó que fueramos tan aventureros como nuestro tocayo.

Aquí os dejamos un avance de Antonino contra el tiempo y Antonino va y viene.



lunes, 31 de octubre de 2011

A propósito de los despropósitos de la Sra.Mato con Andalucía

Luca Ripiolo nos ha regalado otra coplilla (por cierto, parte de ella fue leída el pasado jueves en el Pleno del Parlamento de Andalucía)
 
“TOS” LOS NIETOS DE MI ABUELA,
CUANDO ERAMOS CHICUELOS,
FORMANDO UN CORRO EN EL SUELO,
CUAL IMPROVISADA ESCUELA,
LE ESCUCHABAMOS CONTAR
HISTORIAS Y TRADICIONES
QUE FUERON DEJANDO HUELLA
SINTIENDO LAS EMOCIONES
QUE DE CHICA SINTIO ELLA.

MAS, GRACIAS A SU BUENA ESTRELLA
O… “POR LA GRACIA DE DIOS”,
OTROS GOZARON EN CAMBIO
DE PUPITRE Y CONFESOR
PARA FORMAR SU CONCIENCIAS
Y ESO LES QUEDO DE HERENCIA,
COMPAREN CUAL FUE MEJOR.

UNOS SALEN PECADORES
(OCTAVO “…no mentirás…”)
POR EJEMPLO ESTA ANA MATO
QUE DE TO ESTO SABE UN RATO
UN DIA TRAS OTRO DIA
YO NO SE COMO SE APAÑA
QUE VIENE TOAS LAS CAMPAÑAS
A INSULTAR A ANDALUCIA
AYER QUE SI “…ANALFABETOS….”
HOY “…TIRADOS POR EL SUELO…”

ANA MATO: ¿USTÉ EN POZUELO…
NO SABIA NA DE UN JAGUAR
REGALADO A SU MARIDO
-TAN CABAL Y TAN CRISTIANO-
QUE OLIA A CHORIZO PODRIDO
DE CURTIDO VALENCIANO?...

Y A TO ESTO JAVIER ARENAS
GUARDA SILENCIO, DISCRETO,
ME PONEN EN GRAN APRIETO…
¿CUAL DE LOS DOS DA MAS PENA,
LA MADRILEÑA LOCUAZ
QUE INSULTA A LOS ANDALUCES
O ARENAS QUE A TODAS LUCES
CALLA Y CONSIENTE SIN MAS?

OTROS PREFIEREN LA ESCUELA
QUE HOY HACE IGUAL QUE MI ABUELA
Y FRENTE A TODA ESA CORTE
DEVOTA DE LOS RECORTES
YO NO ME PIENSO ESTAR QUIETO
Y EN EL SUELO, IDIOTA Y ANALFABETO,
PANZA ARRIBA LA DEFIENDO
-COMO SE DEFIENDE UN GATO-
¡ POPULARES ¡ … MAS RESPETO
Y MAS VERGÜENZA… ANA MATO.

Luca Ripiolo, 26/10/2011

lunes, 3 de octubre de 2011

Mas, respeto!

La situación de opresión que ha vivido nuestra tierra durante tanto tiempo ha provocado que, a pesar de las riquezas que contiene, sus gentes siempre estuvieran muy lejos de alcanzarlas o aprovecharlas. 

Esta es una tierra de gente humilde y, de forma muy interesada, la humildad de nuestra gente se ha querido confundir con ignorancia, de forma que todo lo nuestro ha venido siendo despreciado por aquellos que, mirándonos por encima del hombro, han visto solo lo superficial por no querer profundizar en una realidad de la que, quizás, fueron en gran medida responsables.

Decir que los andaluces hablamos mal el castellano es una mentira repetida tantas veces que todavía nosotros mismos llegamos a creerla.

No se puede pedir respeto para un modelo lingüistico y cultural de una tierra insultando a las gentes de otra y su peculiar forma de hablar, tan llena de historia y cultura como la que más.

Frente a todo esto no queda más que exigir respeto y recomendar conocimiento.



martes, 20 de septiembre de 2011

Hablando en Plata

Ayer recibí este documento, realizado por J. R. Baena, del Gabinete de Análisis de la Unión General de Trabajadores de Sevilla, que explica de forma sencilla los orígenes y mecanismos de esta crisis que estamos padeciendo. Como a mí me ha aclarado muchas cuestiones creo que es bueno compartirlo.

martes, 30 de agosto de 2011

La mirada del maestro.

El domingo 28 de Agosto de 2011 tuvo lugar en el Cementerio de Posadas, un acto en recuerdo de Antonino Sanz Toscano, maestro, y Alfredo Herrera Siles, Médico. Ambos fueron asesinados en la madrugada del 30 de Agosto de 1936.


Por iniciativa de Alfredo Herrera Casado y Luis A. Sanz Hidalgo, y con la inestimable colaboración de Joaquín Casado se han colocado unas flores en la tumba que comparten tres de las primeras víctimas del franquismo en Posadas (junto a ellos dos se enterró un tercer cadáver que no pudo ser reconocido).

Además de la ofrenda floral, junto con una sobrina de Alfredo Herrera, tuve el honor de leer unas palabras de recuerdo. Son las siguientes:



Cuando era niño se hablaba poco de algunas cosas y si se hacía siempre era bajito y con pocas palabras. Como niños vivíamos con curiosidad esas ocasiones, y más aún cuando se nos vetaban o se nos escondían.

Me llamo Antonino como mi abuelo, el padre de mi padre, al que no pude conocer. Había muerto joven, cuando mi padre tenía solo seis meses de vida. Me parezco mucho a él, según decían quienes lo conocieron, y como atestiguan las viejas fotografías que conservamos. En mi niñez, un halo de misterio rodeó siempre su figura. Eran otros tiempos.

Un día, en una mañana de verano, jugando en casa de Antonio Jiménez, su padre, Rafael, tomando el fresco cerca de la puerta del patio, me tomo de la mano y me dijo, con la dificultad con la que habla un hombre traqueotomizado, Yo conocí a tu abuelo Antonino, te pareces mucho a él, ¡que pena que lo mataran!, ¡una verdadera pena!


Y así comenzó la curiosidad, y comencé a preguntar y a indagar. Las tardes de verano, una vez recogido el toldo, eran propicias para charlar con la abuela Josefa de casi cualquier cosa, hasta del abuelo. Y, así, poco a poco, empecé a descubrir sus inquietudes, sus aficiones, sus pasiones, sus ideas, su trabajo. Y llegó el día en que me contó cosas de la guerra, de los días en el campo, de las dudas, del regreso al pueblo, de la detención y de aquella maldita madrugada que hoy recordamos.


Pocas cosas más. La tita Francisca me contó más cosas, mi tío Jose, mi padre, mi madre, Joaquín Casado, la abuela Salud, Luis Serrano y tantas gentes que lo conocieron y compartieron con él su vida. Y hemos venido descubriendo al poeta, al dibujante, al bailarín, al padrazo, al amante esposo, al hombre comprometido, al buen hijo, al amigo, al violinista, al dandy, al fotógrafo, al maestro y al abuelo.

Para que un sistema sin libertades pueda mantenerse en el tiempo necesita del miedo instalado en la sociedad y no hay otra forma más potente para generarlo que la violencia gratuita y las injusticias.

Hoy conmemoramos la muerte violenta e injusta de nuestros seres queridos, y también de los que cayeron a su lado. Podemos buscar causas o razones para intentar entender esta sinrazón. No existen. Escribir un artículo denunciando los privilegios de unos y las miserias de otros no es razón para morir. Denunciar las carencias sanitarias de un alto porcentaje de la población tampoco es razón para matar a un hombre. Bajar de la sierra en el momento más inoportuno, tampoco.

Solo es posible entender estos crímenes si somos capaces de entender que mientras más injusto son este tipo de actos más fácil es inocular el miedo para controlar una sociedad cautiva.

En libertad, ahora, podemos hablar de todo esto. Conocerlo y analizarlo. Antes no. Y la conclusión es que su desaparición física trajo el miedo, el silencio, pero no el olvido. Nuestra presencia aquí lo demuestra.

<><> <><> <><>
Luis Alejo, hijo de Antonino Sanz Toscano
Nuestros seres queridos han estado presentes en nuestras vidas, acompañándonos. Algunos llevamos sus nombres, otros heredaron la miopía, o la forma de hablar, quizás, o ¿quién sabe si el gusto musical? Si miro a mi padre, a mis hermanas, a mis sobrinos y a mi hijo puedo encontrar algo que le pertenece, algo que es suyo y que permanece en el tiempo.



Esa es la derrota de sus verdugos. Ese es nuestro triunfo, su triunfo. Desaparecieron, pero no se han ido. Por eso estamos aquí hoy, después de 75 años, recordándolos y haciéndolos más presentes que nunca.

Me llamo Antonino como mi abuelo. En Rusia no entendían porqué quise que mi hijo se llamará como yo. Siempre he llevado orgulloso este nombre, aunque algún dolor de cabeza he tenido, y cuando me miro al espejo, reconozco en mis ojos la mirada del maestro cuyo retrato siempre ha estado en lugar preferente en casa de mis padres.

Un amigo me contaba que su abuelo le pidió que le contara a su nieto que su abuelo le había dicho algo que el abuelo de este último le había contado. Nueve generaciones transmitiéndose conocimiento. Ahí es nada.

Cuando le cuente a mi hijo porque se llama como se llama, le hable de los sorianos, de los Toscanos y de los Hidalgos, le pediré que le cuente a sus hijos y nietos que tuvo un bisabuelo, del que toma su nombre. Le contaré su vida y su ejemplo. Que mis ojos son los suyos. Y que, aunque mi hijo no tenga los míos, compartimos, junto con mi padre, la mirada del maestro y es por eso que habita siempre en nuestra memoria.

viernes, 26 de agosto de 2011

Casualidades, por Ana Borrego

No sé si pensar que ha sido el destino, la casualidad, el azar u otro Ser o seres  importantes al que muchos hacen responsable de nuestra existencia. Desde luego algo ha tenido que ser.

Hoy, 26 de agosto, hace un mes que celebramos el día de Santa Ana, día señalado en el calendario familiar, día de felicitaciones, celebraciones y regalos, casi siempre el 25 de julio a las doce de la noche. Este año, aproximadamente a esa hora, llegabamos al aeropuerto de Sevilla con nuestro “mejor regalo”, nuestro hijo.

Pero esta no es la única coincidencia. Iniciamos este viaje de forma oficial en mayo del 2008 y a los ocho meses, salidos de cuentas, nació un niño rubio de ojos azules que ahora está dormidito con su padre en la cama. 

Nuestra vida estará siempre unido a dos ciudades, Sevilla y Volgogrado, y a dos ríos, el Guadalquivir y el Volga. También a dos fechas el 28 de febrero, día de Andalucía y el 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, día de fiesta en toda la Rusia. En la primera, salimos de Sevilla rumbo a Moscú para conocer a Rostistlav, ese niño rubio de ojos azules, y en la segunda, volvimos de Volgogrado hacia Sevilla con un gran deseo: recibir pronto una llamada que nos dijera cuando podríamos regresar.

De nuevo el destino, la casualidad o… no sé qué. La llamada que nos comunicaba la vuelta a Rusia para concluir nuestro viaje y regresar con el pequeño “Nino”  llegó el 20 de junio, como regalo de cumpleaños de Antonino.

Lo cierto es que hoy día estoy segura de que, parafraseando a Arthur Schopenhauer, “El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que las jugamos”. Por cierto que también lo dijo Stalin, del que la ciudad de Volgogrado tomó su nombre por algún tiempo, Stalingrado. Casualidades de la vida.

martes, 2 de agosto de 2011

Matria


Cualquier hora menos el mediodía. El sol está en todo lo alto y las sombras que su luz genera no son las más adecuadas, sobretodo en los rostros, que aparecen deformados e indefinidos.

Desde luego tampoco es aconsejable las mañanas estivales. La calima llena de bruma el fondo de la foto. El cielo pierde sus colores naturales y obliga a trabajar a altas velocidades y diafragmas pequeños.

Las reglas de la fotografía perfecta aconsejan huir de esta hora del día. Sin embargo hay momentos que no permiten la espera. Técnicamente seguro que no, pero para mí que esta es una foto perfecta.

miércoles, 20 de julio de 2011

Un miércoles de julio

Día de bodas. En Volgogrado las bodas suelen celebrarse generalmente los miércoles o los viernes, pero es el sábado el día de la semana que con más frecuencia se elige por parte de los novios para celebrar su matrimonio. 
Es interesante observar, como un elemento externo a la celebración, la curiosa manera de adornar los coches en los que se desplazarán los novios ese día. La flores y cintas fucsias predominan en el exorno floral, que desde los parachoques delanteros se entrecruzan hasta llegar al techo del coche donde encontraremos, siempre, el elemento más controvertido. Cisnes con los largos cuellos enrollados uno al otro o palomas blancas aleteando.

Destacando sobre todos, el uso repetido y masivo de dos anillos entrelazados, especialmente dorados y de diverso tamaños. 

Tras la ceremonia, los novios suben a sus coches junto con los padrinos, que suelen ser los mejores amigos de los novios, que se distinguen por vestir, cual reyes de la belleza, una banda de color rojo. Se desplazan por la ciudad seguidos por otros coches con los invitados más íntimos haciendo sonar la bocina de sus coches. 

Finalmente llegan al Paseo de los Héroes. Ese largo bulevar que desde la Calle de la Paz baja hacia el Volga. Y es justo en este punto donde se realiza la primera parada.

Entre el intenso tráfico, los novios se hacen fotos ante la estatua de Alexandre Nevski, el héroe del medievo ruso, que por su defensa del rito ortodoxo frente a los católicos suecos y a los tártaros fue elevado a los altares de las iglesias rusas y nombrado patrón de la ciudad. 

Luego los novios cruzarán la calle y se adentrarán en le Paseo de los Héroes. Liberarán dos palomas blancas al cielo, se fotografiarán con la familia, y empezarán el periplo de fotografías imprescindibles en cualquier álbum de fotos de boda. 

La foto ante el memorial a los Héroes nacidos en Volgogrado, el Árbol de Volgogrado, el primero del que brotaron hojas tras la batalla que asoló la ciudad durante la guerra patriótica, que es como aquí llaman a la segunda guerra mundial. 

Otra foto más, un nuevo retoque a la novia un trago de vodka para todos. 

La debida foto frente al Volga, impresionante ahora que el deshielo a elevado su nivel y aumentado su anchura, aunque no tan impresionante como en primavera, lo que permite la navegación de los cargueros que desplazan personas y materiales desde el norte al sur de este inmenso país. 

Una nueva fotografía ante el monumento a los Milicianos Internacionales que lucharon en la Batalla de Stalingrado: Cosacos, Tártaros y Europeos. Y, en los que destaca, entre todos los nombres, el de un español. Cuesta trabajo leer su nombre, al estar escrito en alfabeto ruso: Капитан Ибаррури Рубен Руис. Capitán Rubén Ruiz Ibarruri, muy querido en esta tierra, muerto en la defensa de la estación de trenes en septiembre de 1942. 

Finalmente, el rito debido y deseado por todas las chicas casaderas. El depósito del ramo de novia en el memorial a los Héroes de la Batalla que hizo famosa a esta ciudad. Detrás, el obelisco de los Héroes de la guerra civil de 1920. El fuego eterno arde frente a la corona de honor. Allí quedan las flores y los últimos ritos. 

Los sábados, también, durante el curso escolar, los colegios se pugnan el honor de que sus escolares realicen una guardia simbólica en el monumento. Los niños viven este hecho como un verdadero honor y con la mayor de las ilusiones. 

Sin duda, el mayor respeto que una sociedad muestra a sus ilustres defensores y héroes. La ilusión en el futuro, plasmada en la esperanza que representan los nuevos matrimonios y los niños de la ciudad, recordando a quienes quedaron atrás. 

Hoy, justo en estos días que tantas cosas se conmemoran, mi hijo y yo hemos llevado también algunas flores. 

Unas pocas las hemos dejado en el lugar donde se recuerda al joven capitán español, y un ramo en el memorial a los soldados muertos en la batalla de Estalingrado.  

Claveles con los tres colores que, desde hace más de cien años, han venido representando en nuestro país la ilusión por la libertad, la igualdad y la fraternidad. Flores en recuerdo de los que no están, de los que mueren en la guerras tristes, de los inocentes y los represaliados.  

Flores que muestran nuestra esperanza en el futuro y flores, al fin, de agradecimiento a esta maravillosa tierra cuyo fruto hoy comparte con nosotros. 





martes, 19 de julio de 2011

Mañana no, después tampoco. Al otro, al otro.

Pap está como una cabra. Me gusta que sea así. Hincha los mofletes, abre los ojos, arquea las cejas y emite pedorretas al mismo tiempo. No sé muy bien como lo hace pero no puedo parar de reir.

Mam es más tranquila, me canta canciones y me cuenta cuentos. Me gusta que me coja y me abrace y me bese.


Los tres jugamos a muchas cosas. A mi me gusta coger piedras del suelo, arrancar hojitas de los árboles o perseguir al gatito. Nos gusta salir corriendo hacia un grupo de pajarillos y verlos salir volando, todos al mismo tiempo.


Mam y Pap vienen a verme todos los días. Y no me gusta que se retrasen. Por la mañana me recogen en el área de juegos y yo les digo que se esperen, que me tengo que poner los zapatos. Pero no sé bien si logro que me entiendan. Son un poco torpes. Bueno, yo tampoco los entiendo algunas veces, porque hablan muy raro y muy alto. 

A veces no se enteran de nada de lo que les estoy diciendo y no me hacen caso. Eso no me gusta y me enfado. Pero se me pasa pronto porque Pap y Mam me dan muchos besos. 

Saben muchas cosas de mi. Yo creo que Irina les ha contado algo, porque me traen comidas que me gustan mucho. Y sobre todo galletas. Antes me traían más, pero creo que Sasha les ha dicho algo de que se me suelta la barriga. Tengo que hablar con ella. 

Ayer me trajeron una cosa que al principio no me gustaba mucho. Pap jugaba a que era un avión y movía la cuchara en el aire y Mam lo probaba y luego yo me reía y al final me comía un poquito. Pap se cree que no me doy cuenta, pero él no lo prueba. Pone cara rara cuando lo huele y hace que lo prueba, pero yo sé que no. Svetlana le ha dicho a Mam que el requesón es muy bueno para mí. 

Hoy he oído un ruido en el cielo y he visto un pájaro grande y verde. Dice Pap que muy pronto los tres iremos a casa en uno de esos. Y me da besos.

Pap ya no pincha cuando me besa. Ya no tiene tanta pelusa oscura en la cara, de esa que raspa. Creo que Mam le ha dado una medicina para que no le salga tanta. 

Mam huele a galletas y a mi eso me gusta mucho. Me canta canciones que no entiendo pero que me hacen mucha gracia. Una de un gato y unas natillas, y la baila con Pap al mismo tiempo. También me canta otra de un muñeco más chico que un tapón. Pero yo no lo veo, supongo que es porque los tapones son chicos.
 
Pap también canta canciones, pero esas si que no las entiendo. Que si una caperucita que vive con tres cerditos, que si un lobo bueno que vuela por los cielos o que si en un castillo vive un mago que sabe hacer todas las comidas del mundo mundial. Son raras ¿a que sí? Pero las cuenta de una forma que no puedo dejar de reir. 

Pap me trae globos, los infla y los cierra con un nudo. Jugamos un rato con ellos y luego yo los cojo y le doy palmaditas para que Pap se dé cuenta de que quiero que los pise y los explote. El otro día reventamos tres, pero dice Pap que ya no lo haremos más, por lo menos hasta que lleguemos a Sevilla, porque el guarda de la Casa Cuna, el del pelo blanco, vino corriendo asustado porque creía que estaban disparando o yo qué sé. Y Pap pasó mucha vergüenza. Luego nos reímos mucho los tres. El guarda también se ríe ahora cuando ve a Pap, que se le pone roja toda la cara. 

Mam me cuenta cosas que vamos a hacer cuando vayamos a casa. Me dice que cerca está el Guadalquivir, y que vamos a ir a pasear con Pedro, Jesús y Carmen. Iremos al parque donde estaremos con Leo y Laita. Y en la Alameda seguro que nos encontramos con Diego y Alejo y a lo mejor también vemos a David.

Dice Mam que los abuelos no viven en Sevilla, sino en Almodóvar. Tiene un castillo muy grande. Más grande que los que Pap hace con las piezas de colores. Ese seguro que no puedo tirarlo con la mano. Allí iremos a la piscina de la tita May y el tito Rafa y jugaremos con los primos en el agua. 

Pap dice que allí comeremos tortilla y salmorejo. Que el abuelo Luis y la abuela María vendrán con nosotros a pasar la tarde con el primo Carlos, el primo Pablo y la prima Rocío. Luego, dice, que la prima Marisaluchica y el primo Rafa me sacarán de paseo. 

Para cenar la tita Pepa habrá hecho croquetas y el tito Juan tocará la guitarra. Dice Mam que las croquetas no son como las de aquí, pero que me van a gustar mucho. La tita Inma y el tito Juanchu me traerán heladito de los Roldanes, que dice Mam que está requebueno. 

Dice Pap que cuando sea Domingo vamos a comer blinis y churros. Me ha contado un rollo del hermanamiento de dos pueblos y todo eso, pero todavía soy muy chiquito para poder entenderlo. Dice que los blinis los ponemos nosotros y los churros el tito Jose y la tita Mariri, que seguro que vienen con la prima Ana, que también tiene muchas ganas de verme. 

La abuela Anita también hace muy buenas las croquetas, pero las de pescado, que dice Pap que también están muy ricas. Dice Mam que allí vamos a jugar con Uma que me quiere dejar muchos de sus juguetes. 

La tata me llevará a ver los conejos y el Nono me va arreglar el pelo, que lo tengo un poco descuadrado. 

Dice Mam que el tito Pepe ha preparado un chiringuito en la terraza de la abuela. Yo no sé que es un chiringuito, pero dice Pap que hay agüita y sombrita y que seguro que me gustará jugar allí con el primo José Angel y la tita Ana. 

El primo Francisco me va a llevar a la playa, con la tita Loli y el tito Paco. Pero dice Mam que como soy tan rubito y blanquito me tengo que poner mucha crema para que el sol no me haga daño. 

Me cuentan muchas cosas que vamos a hacer juntos y me habla de mucha gente, que yo no conozco pero que dice Mam que están deseando de verme. No recuerdo bien los nombres, porque son muchos, muchos, muchos y todos quieren mucho a Pap y Mam y ellos también los quieren mucho, porque cuando me hablan de ellos se les ve muy felices. 

Sé que vamos a hacernos fotos en el río, a montar en una bicicleta roja y a jugar con una perra llamada Migua. Que  a lo mejor vamos a Barcelona a ver a los primos y a la Mariquilla. Que nos vamos a comer un perol en un parque periurbano de un rincón de José, pero de eso no me acuerdo muy bien. También sé que hay un gato chulo que me espera asomado a una ventana. 

Dice Pap que voy a conocer a la mujer montaña, y que vamos a ver la berrea de los ciervos en Hornachuelos. Que iremos al Pumarejo a tomarnos una tapita de caracoles y que un día me va a llevar donde nace el Guadalquivir. Mam dice que Pap me va a contar un cuento que se llama "Tatán y los archiveros", pero que todavía está pensándolo porque tiene que terminar el de "Los pintores que jugaban al paddle". Pap también me ha dicho que me va a llevar a ver al mejor equipo de fútbol del mundo, pero ya no me acuerdo de si es el Sevilla o el Barcelona. Uno de los dos será.

Dicen que ya falta poco para que estemos todos juntos en casa y yo tengo muchas ganas llegar y de que estemos todos reunidos y poder conocerlos a todos. Dice Pap que mañana no, que al otro, tampoco, pero al otro, al otro sí, ya estaremos en casa. ¡qué ganitas tengo!